He jugado Fire Emblem Awakening en 2026, 14 años después de su lanzamiento. Y puedo decir con total seguridad que es mi Fire Emblem favorito hasta el momento. Ha mejorado con creces respecto a los dos anteriores, New Mystery of the Emblem y Shadow Dragon: una historia más sólida, personajes más carismáticos y con mucha más personalidad, y un nuevo sistema (del que hablaré más adelante) que da muchísimo juego y aporta más desarrollo a los personajes secundarios de una forma que, para mí, resulta bastante más entretenida que en anteriores entregas de la franquicia.

Fire Emblem Awakening me dio más libertad sin perder la esencia de siempre
Los que somos fans de esta franquicia ya hemos mamado muchos Fire Emblem, desde el primero que salió en NES. Y yo siempre he pensado que tenían un sistema de combate muy adictivo pese a su simpleza: espada vence a hacha, hacha vence a lanza y lanza vence a espada. Luego los arqueros revientan a pegasos y wyverns, y los magos son especialmente efectivos contra caballeros.
Y eso en Fire Emblem Awakening no desaparece. Sigue estando ahí, prácticamente calcado de entregas anteriores.
La diferencia (y aquí es donde a mí me ganó) es que puedes cambiar hasta cierto punto la clase de un personaje. Si llevas un caballero, con el objeto Segundo Sello puedes convertirlo, por ejemplo, en arquero o luchador. No te deja hacer locuras sin sentido como transformarlo en mago si no encaja dentro de la lógica del juego. Y eso te da cierta “libertad” para construir el equipo casi como te dé la gana, algo que en anteriores entregas estaba mucho más encorsetado.
A eso hay que sumarle la nueva mecánica de agrupación de tropas, que me ha encantado. Básicamente puedes juntar un personaje con otro para que el principal reciba un bonus de estadísticas. Si le asignas, por ejemplo, un caballero a Chrom, este gana bastante defensa y ataque. Y eso “facilita” los combates a partir de cierto punto de la historia, donde la dificultad pega un subidón si no has farmeado niveles con los DLC o con los enemigos que aparecen en el mapa.
Este sistema de agrupación va ligado al clásico sistema de afinidad o vínculos (llámalo como quieras), donde dos personajes hablan y aumentan su grado de amistad. Y aquí sí que lo digo claro: me parece infinitamente mejor que en anteriores Fire Emblem, donde tenías que gestionar estas conversaciones en medio de la batalla. Aquí simplemente haces que dos personajes luchen juntos, su relación va creciendo y luego, fuera del combate, puedes leer sus conversaciones para subir aún más el rango. Y cuanto más alto es el vínculo, mayor es el bonus al agruparlos.
Como he dicho antes, gracias a este sistema el juego se vuelve mucho más accesible, porque la curva de dificultad no es tan escalonada como en otras entregas. Cuando Chrom y compañía se embarcan en el segundo tramo de la historia (sin spoilers), la cosa se pone seria. Yo tenía los DLC y estaba bastante bien de nivel, así que no me costó demasiado, pero me sorprendió ver el nivel de los enemigos.
Eso sí, no me parece el Fire Emblem más difícil ni de lejos. Creo que Awakening mezcla muy bien exigencia y accesibilidad, sin llegar a ser un paseo pero tampoco un muro imposible.
Por otro lado, tenemos el diseño de niveles, que para mí es lo más flojo de Fire Emblem Awakening. Los mapas por los que vas avanzando son bastante planos y pocos suponen un reto real. No me malinterpretéis: están bien, no se hacen repetitivos y visualmente cumplen, pero no están diseñados para joderte la vida.
Recuerdo entregas como The Binding Blade o Shadow Dragon, donde los mapas eran prácticamente otro enemigo más. Estaban pensados al milímetro para molestarte, para obligarte a medir cada movimiento y hacerte sudar cada turno. Tenías que pensar muy bien por dónde avanzar y cómo colocar a tus tropas.
En Awakening eso se pierde bastante. Salvo algún que otro mapa que sí está muy bien planteado, en general el diseño no aprieta tanto como en otras entregas. Y viniendo de una saga donde el mapa podía destrozarte la partida, se nota.
No esperaba mucho… y me encontré la mejor historia de la saga
Otra cosa que me ha sorprendido de Fire Emblem: Awakening es su historia. No voy a entrar en spoilers, pero yo iba convencido de que me iba a encontrar el típico cuento del héroe o heroína que salva el mundo del mal, con personajes secundarios que están por estar y poco más. Y sí… pero solo a medias.
Los personajes secundarios, en lo que es la trama principal, no aportan nada realmente. Están ahí, cumplen su función en batalla y poco más a nivel argumental. Ahora bien, Chrom es un auténtico personajazo que no tiene nada que envidiar a Roy, Marth, Eirika y compañía. De hecho, para mí es mejor, y lo digo sin problema. No es el típico héroe ingenuo: si tiene que mancharse las manos por el bien de los suyos, lo hace sin dudar. Y Daraen tampoco está nada mal escrito. Yo pensaba que iba a ser más plano que una tabla de surf, pero en el tramo final de la historia pega un giro bastante potente y me gustó mucho cómo concluye todo entre él y Chrom.
Como decía antes, los secundarios no son clave en la trama principal, pero gracias al sistema de conversaciones puedes conocer mucho más sobre ellos: sus manías, ambiciones, inseguridades, problemas… Este sistema ya existía en entregas anteriores, sí, pero aquí está mucho mejor integrado y es bastante más cómodo de gestionar que antes, como ya he comentado.
También me sorprendió (y me gustó bastante) el sistema de romance. Si llevas al máximo el rango de afinidad entre ciertos personajes, se casan al llegar a determinado capítulo y se desbloquean misiones opcionales nuevas. Y ojo, que no son pocas. El juego prácticamente te empuja a trabajar esos vínculos si quieres acceder a todo el contenido. Creo que hasta el capítulo 10 era cuando podías dejarlo todo preparado; a partir de ahí, aunque subas la afinidad, ya no se desbloquean esas misiones.
En resumen, la historia de Fire Emblem: Awakening es mi favorita de lejos. Iba con expectativas bajas porque pensaba que me iba a encontrar lo de siempre… y me cerraron la boca. No es que reinvente la rueda ni que sea algo radicalmente distinto, pero sí apuesta por un enfoque diferente dentro de la saga, y el resultado me parece espectacular. Mis felicitaciones a Intelligent Systems. Después de haber jugado a tropecientos Fire Emblem con estructuras muy similares, conseguir sorprenderme tiene mucho mérito.


Awakening no supera el arte de Shadow Dragon… pero gana en otras cosas
Algo que siempre me ha encantado de la saga, sobre todo de los Fire Emblem de Game Boy Advance, es su apartado artístico. Ese pixel art tan bonito, tan lleno de personalidad, donde cada clase (promocionada o no) tenía su propio toque, es algo que a mí me enamora. Y eso, en Fire Emblem: Awakening, se ha perdido un poco.
Artísticamente no me apasiona demasiado. Los escenarios se ven más pobres y sin esa alma que tenían los de GBA. Y en los combates se nota aún más: a los ataques les falta personalidad. Recuerdo que en los Fire Emblem de GBA me tragaba todas las animaciones porque eran espectaculares y estaban trabajadísimas. Aquí, en mi Nintendo 3DS, tengo el botón Start medio gastado de tanto saltar ataques porque no me transmiten esa sensación de “¡Dios, qué guapo lo que acaba de hacer el asesino!”.
Los ataques mágicos sí están algo más currados y son más variados, eso es verdad, pero tampoco nada que te deje con la boca abierta. Cumplen, pero no impresionan.
Ahora bien, no todo es negativo. El diseño de personajes me ha gustado mucho. Todos tienen un toque distintivo y solo con verlos ya puedes intuir qué tipo de personalidad tienen. Virion, con ese pelo largo y esa mirada altiva, deja claro que viene de la nobleza. Sully, con el pelo corto rojizo y esa armadura imponente, transmite que es una guerrera que vive para combatir. Vaike, con ese porte más tosco, ya se le ve que ha nacido para la pelea.
Para mí, el diseño de personajes es de lo mejor que nos ha dado Intelligent Systems en esta entrega. Y además, el elenco de voces en inglés encaja bastante bien con cada uno, lo cual ayuda mucho a darles más presencia.
Las cinemáticas del juego son top, top. No me esperaba algo así en Nintendo 3DS y la primera que vi me dejó con la boca abierta. Están muy bien animadas, con un CGI bastante logrado. Todo se siente fluido, impactante y épico.
Sinceramente, ojalá las próximas entregas sigan apostando por este tipo de escenas, porque cuando aparecen elevan muchísimo el momento.
A nivel musical, no diría que destaca especialmente, pero tampoco voy a decir que sea mala, porque no lo es. Son temas agradables, muy de corte aristocrático y ceremonial, con ese aire de realeza que encaja perfectamente con lo que es Fire Emblem. No puedo entrar en análisis técnicos porque no soy músico, pero en general la banda sonora acompaña bien, sin brillar demasiado.
Dicho todo esto, a nivel artístico y musical me parece de lo más flojo que tiene el juego, sin llegar a ser malo ni mucho menos. Simplemente no está al nivel de otras entregas que, en este apartado, me marcaron bastante más.
Conclusión final sobre Fire Emblem: Awakening
Fire Emblem Awakening no viene a revolucionar el género, y tampoco creo que lo pretenda. Lo que hace es introducir ciertas mecánicas nuevas, bastante interesantes, que le dan un aire fresco a la saga. Y eso, para mí, es lo realmente importante. ¿Es más accesible? Sí. Y precisamente ahí está parte de su grandeza. No es nada fácil encontrar el equilibrio entre accesibilidad y exigencia en una franquicia con tantos años a sus espaldas y que, además, siempre se ha caracterizado por ofrecer retos bastante duros. No es el que mejor diseño de niveles tiene, ni el que mejor apartado artístico presenta. Pero aun así, lo recomendaría sin ninguna duda tanto a los veteranos de la saga como a quienes quieran empezar a meterse en ella. Porque, pese a sus puntos flojos, lo que hace bien, lo hace muy bien.

